No sean cabrones. Padres cuiden a sus hijos, es lo que nos aconsejaba el Haragán, no les fuera a pasar lo que nos contaba él.
En lugar de eso el pinche Fujimori le pone a su hija Keiko, que no sería tan mala idea si la muchacha tuviera la figura de la japonesa promedio... pero neta no se vale.
¿Qué no pensó en la ola de comparaciones que vendrían a raíz de su maravillosa idea?
Me cae que Fujimori ni en el bote ni muerto dejará de chingar gente.
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