El Deslinde del deslinde del deslinde

Leo con cierta tristeza el discurso del tipo post-mortemico de mi guía espiritual maese Beam refente a la caida de la iglesia que en estos años ha llenado mi necesidad de creer en algo. Hace ya un buen tiempo de que hecharle pepitas al comal que en aquel entonces encarnaba el queridísimo Tata Nachón me valiera el título de apostol Batiano.

Quedó claro tiempo atrás que cada apostol concebía a su modo el estilo de vida que esta iglesia nos vendía, sin embargo nuestra doctrina base permaneció intácta a través de los años: el desprecio total por todo aquello que tuviera pinta de culturosismo y pretención. En ello coincidiamos todos y se llegó a crear una especie de fraternidad (irónico, las fraternidades, madres de todo culturosismo) al punto de que algunos de nosotros podemos llamarnos el día de hoy amigos. No se ilusionen culturosos, nuestra amistad va mucho más allá de los trinquetes y la redacción de porquería, tiene como fundamento la cerveza y la ramplonería inconciente.

Se preguntarán que es lo que me entristece de dicho acontecimiento si no ha hecho más que dejarme gratos recuerdos y buenas amistades. Si alguno de ustedes ha leido Sherlock Holmes sin afanes psicoanalíticos entenderá la depresión en la que se sumergió el protagonista al darse cuenta de que los grandes casos eran cosa del pasado. Lo mismo con los culturosos... cosa del pasado, lo que nos queda hoy son rimbombantes charlatanes, literatos fracasados con aspiraciones europeas. Ya ni siquiera nos quedan aquellos que nos criticaban, aquellos que queriendo interpretar el valor del Batianismo se estrellaban contra el muro del sinsentido, ya no hay más de esos que al reirse de nosotros nos envidiaban, ya no hay Batianos de closet.

Eso es lo verdaderamente triste de este acabose, no el hecho de que se acabe, sino cómo se acaba. Como Robocop sin Louis, como Tinieblas sin Capulina, como Terminator 2 sin John... que mierda!

Lo que muere es la iglesia, no así el Batianismo, mismo que no es algo tangible. Sería muy culturoso y fresa eso de decir que es una actitud, por eso prefiero referirme a ello como un espíritu, que es igual de culturoso pero menos fresa. El Batiano nace, y si en algún momento la pinga redentora del Batianismo se unde en las cavidades de algún culturoso en marras, puede que un Batiano se haga (literalmente).

No intenten matar al Batianismo, porque simplemente no es algo a lo que puedas apuntarle a la cabeza, no es algo que puedas encerrar en un salón de clases para que un asiático lo acribille, el Batianismo es una cosa extraña que flota en el ambiente, que se huele pero que no se puede tocar, por lo tanto muy similar a un pedo... y acaso haz intendado matar un pedo?

Tristes estamos? si, si lo estamos, pero es el puro ocio. Bien podríamos joder a alguno de esos neoculturientos que pululan la web, pero ¿con qué sentido? Ya ni gracia producen y si sodomizar a un culturoso no produce gracia simplemente no es un acto Batiano. Es como coger con pantalón.

Así que yo por lo menos me deslindo de los deslindes anexos y conexos, durante estos años he aprendido a amar al Batianismo y lo llevo conmigo a donde quiera que voy. Batianeo en el pesero y en los tacos, Batianeo en el baño e incluso al redactar, sabiendo de antemano que me van a criticar por escribir Batianeo o Batianos con mayúscula, pero por eso es que yo soy Batiano y ustedes no.

Se que la desaparición de la congregación batiana no será algo permanente, hasta entonces hermanos quedo suyo en espíritu y pongo a su disposición las virtudes que alguna vez me merecieron el honor de ser nombrado su hermano en la iglesia de Batio.

Abur.