Lealtad

Hay cosas muy complicadas en la vida:

  • Las mujeres
  • El origami
  • Los procesos semióticos
  • El comunismo
  • Afeitarse el culo
Muchas de ellas son complicadas porque uno carece de facultades para llevar a cabo tareas relacionadas. Hay cosas que para algunas personas resultan extremadamente sencillas y para otras un verdadero calvario. Otras cosas que de lo único que requieren es de atención, disciplina, práctica o simplemente del tiempo para perder su complejidad. Ni la persona más inteligente del mundo se ha librado de atravezar por situaciones complicadas, de ser así jamás habria sido considerada como tal, ya que la inteligencia es la capacidad que se tiene para resolver problemas y los problemas son generalemente complicaciones.

Sin embargo existen otras situaciones en las cuales la complejidad radica en los juicios de valor. La complejidad de estas situaciones tiene que ver con las malditas reglas no escritas que componen los principios de un ser humano. En este caso hablaré específicamente de aquellas situaciones que ponen a prueba tu lealtad.

Pongamos un ejemplo: En mi trabajo soy una persona de confianza y mi jefe que es un personaje a toda madre me ha encomendado realizar la planeación de tal o cual proyecto confiando en mi criterio y bla bla bla. Pero resulta que dentro de este proyecto uno de mis mejores amigos es parte fundamental y este amigo me ha confesado que esta próximo a renunciar a dicha empresa.

Mi amigo (que es digno de toda mi lealtad) se encuentra en una situación economica dificil que tiene que ver con hijos y una esposa, y precisa como el pan el sueldo de los días que le quedan trabajando en este lugar. El participar en el proyecto le significaría el cobro de un jugozo bono que le resolvería la vida hasta que recibiera la primer paga de su nuevo empleo... ahora... qué debo hacer?

a) Valiendome madres la amistad y el sentimiento de culpa que seguramente experimentare al saber que unos mocosos podrían quedarse sin comer, lo dejo fuera del proyecto para así pagar con mi lealtad la confianza que mi jefe ha depositado en mi.

b) Que chingue a su madre mi jefe... un amigo es un amigo y no le haría algo así.

Otro ejemplo:

Mi mejor amigo se acaba de mandar a la merga con su morra (la cual a la vez es mi mejor amiga). La morra me visita para platicar sobre lo ocurrido y me pide que no le diga a mi mejor amigo que me vino a ver.

a) Le cuento todo lo ocurrido a mi amigo, porque por muy amiga que sea mi amiga mi compa es mi compa.

b) No le digo ni madres a mi amigo y que se vaya a la chingada. Total, lo mas seguro es que ni se entere.

A lo que me refiero es... que tan leal puede ser un humano? Los perros muerden la mano de su dueño, los gatos te arañan los pies cuando sales de la ducha y otras cosas por el estilo en el reino animal. Pero pos dicen que es por el instinto, no? El pedo es que cuando eres leal resulta que eres desleal a veces hasta contigo mismo, por eso a veces es dificil formarse ideales, si no preguntenle al babosete de Marx, que ah como chingaba con la igualdad y la mierda y tenía muerta de hambre a su familia.

Total que la lealtad es algo muy complicado, demasiado como para profundizar. Además es bien sabido que a mi eso de filosofar nomás no se me dá, para eso ya hay mucha gente dispuesta a no hacer nada de provecho de su vida y morirse de hambre en el proceso.

3 comentarios:

Guffo Caballero dijo...

Claro que se le da eso de la filosofada, compadre, jejeje. Saludos, carnal. Buen fin de semana.

Conflictiva dijo...

zopeeeeeeeeeeeeeeee EL ORIGAMI NO ES COMPLICADO.

la flaca dijo...

Si eso no es filosofar, entonces no sé qué lo es.

Si tú no eres filósofo, entonces yo tengo kilos de más.
:S