Go!

Si tienen hijos, les recomiendo llevarlos a su trabajo cada que les sea posible. De verdad que cuando uno está a punto de mandar todo a la mierda, un detallito como este te puede cambiar por completo la perspectiva.


Dios me ha bendecido con un muchacho muy tranquilo y educado, inteligente y capaz de dialogar y llegar a acuerdos en los que ambas partes salen beneficiadas. A pesar del torbellino que le ha tocado vivir (gracias a la idiotés de sus padres) es un niño feliz. La mayor parte del tiempo camina por ahí con cara de pocos amigos, pero de eso nada, lo que pasa es que heredó de su padre ese gesto de perpetuo enojo.


A veces me quejo de muchas cosas y tiendo a dramatizar situaciones de mi vida que en realidad carecen de toda importancia. Nada, absolutamente nada en mi vida balancea más las cosas a favor de seguir soportando las bestialidades de este patético mundo, que verlo sonreir a mi lado.



1 comentarios:

pdm dijo...

jaja profe! hasta que se me hace conocer a su vastago, ah que buen pedal, ha de ser a toda madre el morro...