Qué le pasa a Lupita?

Lupita vive a dos puertas de mi casa, hace un chorro de tiempo que no la veo por los alrededores. Lupita era una niña muy cagada, siempre salía corriendo de su casa como alma que lleva el diablo, no importaba si iba a diez calles o con el vecino de al lado, siempre iba corriendo.

Un buen día Lupita fiel a su rutina, abrió la puerta de su casa, se medio inclinó, dió dos madrazos en el suelo y salió en madriza rumbo a no se donde, yo venía cruzando la calle y desde la otra acera pude ver como del edificio donde se encuentra la casa de todos ustedes salía una exvecina con su bebé en los brazos.

Antes de seguir con la crónica de aquel día les intentaré describir a Lupita de la mejor manera posible: ¿Se acuerdan de Montoya el de Plaza Sésamo? Pues Lupita es como dos de esos. Cuando niña no había mucho pedo con ciertas cosas, pero conforme fue creciendo la gravedad fue causando estragos en su gigantesca figura, a Lupita parecía no importarle y nunca usaba la ropa interior adecuada (y la verdad es que a ninguno de nosotros le importaba tampoco, dado que resultaba un espectáculo grotesco).

Bueno, como les decía... Mientras veía como Lupita corría como si de la velocidad que acumulara dependiera su vida, observaba también de reojo como mi exvecina se acercaba a la puerta. En mi cabeza hice cálculos fisicomatemáticos dignos de Einstein y supe que aquello terminaría en una tragedia... intenté detener a Lupita, pero la verdad es que estaba como a 25 metros y no hubiera podido hacer nada. En eso... MADRES!! Solo se escuchó el fregadazo y vi como en cámara lenta cómo de la cabeza de Lupita escurría una tira de sangre. Por un instante pensé que mal pedo para Lupita, pero después agarré la onda de que mi exvecina traía consigo a su bebito y corrí lo más rápido que pude a ver en que estado se encontraba porque todos estaban en el suelo.

Cuando llegué a donde estaba el bebé lo descubrí y lo exploré, afortunadamente no le había pasado nada. Para entonces ya nos econtrabamos rodeados de gente "preocupada" (chismosa diría yo) que auxiliaba tanto a la ensangrentada Lupita como a mi aturdida exvecina. Lupita nomás tenía un hoyito en la cabeza y mi exvecina daños menores.

Hoy, seis años más tarde Lupita ya casi ni sale a la calle y cuando lo hace ya no es como si tuviera un cohete en la cola. Aquel bebé ya no lo es más.

De todo esto me acordé porque ayer en la noche me encontré a aquellos buenos exvecinos, padres del niño milagroso... pero resulta que no lo fue tanto. Ahora Carlitos lleva un collarín que tendrá que portar por no sé cuanto tiempo. Imposibilitado de girar la cabeza forzó los ojos lo suficiente para mirarme interrogante, como preguntandome por qué le había pasado eso, como si hubiera adivinado que fui testigo de su desgracia. Yo para mis adentros le contesté: Digamos que no te hubiera pasado eso si la imposibilitada para girar la choya hubiera sido una niña que le da un aire a dos Montoyas.

Ya ven, yo si sé que le pasa a Lupita.

Niños Heroes

Quien se sabe a los niños heroes? Yo me acuerdo de ellos nomás porque eso significaba que le había sacado uno de a 5000 a mi mamá de su bolsa. Si existieron o no y el clima en Japón me importan paralelamente lo mismo.

Una vez, si no mal recuerdo en segundo de primaria me dejaron de tarea aprenderme el nombre de los seis escuincles consideraros heroes por el simple hecho de haber muerto a causa de estar en el lugar equivocado en el momento menos oportuno. Yo como siempre, no hice ni madres de tarea y al otro día me compré una monografìa la cual pensaba memorizar en unos 15 segundos, obviamente mi plan no resultó del todo bien.

Esperanzado en que a la pinche maestra se le olvidara revisar la tarea, aventé la monografìa y me puse a pintarle solecitos en la mano a una niña que me gustaba... para mi desgracia era septiembre 13, día en que la escuela estaba tapizada de murales en honor a esos seis imbéciles.
Para acabarla de chingar, a la maestra se le ocurrió la maravillosa idea de hacerme pasar al frente para que le dijera de memoria el nombre de cada uno de los changos esos. Yo, muy propio me levanté, aprete los hombros y me dispuse a recordar lo que acababa de aprenderme 10 minutos antes:

Search-Juan de la Barrera (este me lo aprendí fácil porque así se llamaba el gimnasio donde hacian las luchas AAA)... (1 minuto después) Juán Escutia (el mas famoso)... (otro minuto después)...
Maestra de Search-Sergio conteeestaaaa, que no hiciste la tarea? (pobre ingenua)
Search-Siiii... (a estas alturas mi maestra con cara de pocos amigos se dispone a aventarme el borrador cuando llega el maestro que todos suponiamos se la llevava al baño a la maestra para hacerle titi en su pupi y me salva el pescueso, se sienta junto a la maestra y se prepara un cafecito)
MDS-A ver Sergio, siguele, no te vas a sentar hasta que me digas a todos los niños heroes (se voltea y platica con el maestro cochinon).
S-Bueno, tons el otro es (desesperado) Agustín Lara...
MDS-Ajam
S-Fernando Schwartz
MDS-Ajam (por increible que paresca)
S-Francisco Villa
MDS-Ajam
S-Y... Vicente Fernández
MDS-Muy bien, sientate. Niños escriban un resumen de los niños heroes y haganle un dibujo, ahorita regreso voy a la dirección, no los quiero encontrar parados.

Todos mis compañeros me miraban con admiración... chale!

Aniversario

Hace cinco años caminaba por las calles aledañas a la Escuela de Aviación México, colegio en el que tomaba clase una exnovia. Era bien pinche temprano y yo andaba ahí de metiche porque ese día mi chacha iba a exponer, curiosamente, los metodos que tienen que conocer los controladores de tráfico aereo para aplicarlos frente a una crisis (o algo así).

Me detuve en una lonchería y me acuerdo que por ese entonces transmitian "El mañanero", y en la tele estaba Victor Trujillo todo apanicado y hablando de que hubo un accidente en una de las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York y la madre. Mientras estaba tratando de organizar el chingo de información que estaba recibiendo y de hecho si no mal recuerdo apenas empezaba a hablar de actos de terrorismo cuando ¡BOLAS! en el monitor que tenía a sus espaldas nomas se vió como algo que parecía otro avión se estrellaba contra la otra torre, todos los que estaban en la mesa se pusieron bien paniques y hasta las meseras dejaron de atender un rato... bueno de hecho fue tanto tiempo que mejor me fui.

El profesor de mi ex, en una actitud bien mamerta, dijo que por respeto a los sucesos de esa mañana no se iba a exponer el tema que se tenía previsto y que le daba la hora libre a los muchachos, como mi ex ya no tenía clase después nos fuimos a desayunar.

Todo el pinche día en los noticieros y hasta en los programas esos chafos de revista hablaban e hipocritamente se indignaban y pedián justicia por lo que había pasado, tomando posturas que me recordaron mucho el día que quebraron al narcotraficante de Paco Stanley, parecía una repetición de aquel día, hasta pensé que les habían adaptado el libreto para la situación. Al igual que el día de la muerte de Stanley, atiborraron cuanto espacio tuvieron para presentar sus notas y hacer la clásica reseña de tooodooos los ataques terroristas a los que fue sometido el vecino del norte durante los ultimos años.

Cinco años y algunas exnovias después la gente sigue indignandose y pidiendo justicia, los noticieros ya no se atiborran de notas relacionadas, pero no hay uno solo en el que no se mencione el hecho. El vocero presidencial lo condena y Alfredo Adame se indigna.

Mamá. yo quiero meter el dedo a la vela

Este post lo tenía guardado desde el día del suceso, pero la neta me había dado hueva publicarlo. ENJOY (si, como no)

Se nos quebró Steve Irwin, el "Caza Cocodrilos". Pues en el nombre llevaba la penitencia el carnal ¿A poco se llamaba "El contempla matarrayas"? ¿No, verdad? Eso pasa cuando te la vives picandole las costillas a los animalillos salvajes, que no sé por donde leí muy acertadamente, lo que necesitan es comida y no buenos amigos. Ahora, pensemos un momento. Estoy casi seguro de que a este carnal no le pasó jamás por la cabeza que corría algún peligro cuando filmaba aquella mantarraya, como pienso que tampoco le pasó por la cabeza esa idea el día que heroicamente puso a su pequeño(a?) a unos cuantos metros de un cocodrilo.

Por cierto ¿Saben que canción fue la última que escuchó Steve antes de hecharse al agua el día del accidente?

Caifanes
Para que no digas

Ando buscando
Las formas ocultas
De una mantarraya
Con neurosis ausente

DesaStrokes

Ayer fui al concierto de los Strokes, bueno, en realidad fue como mi misa de cuerpo presente.

Pseudo desaliñados con cabeza de micrófono que compran sus liendres de granja para verse mugrosos pero con estilo, fueron ellos los dueños de las inmediaciones del Palacio de los Deportes. Llegamos después de que tocara el "magnifico" grupo abridor, que ni vale la pena que intente recordar como se llama.

Escuché dos canciones durante todo el concierto, cuando terminó la primera de plano tomé mi ipod, me apreté los audífonos tan fuerte como pude y me dispuse a imaginar que quien estaba en el escenario era cualquier otro, incluso entre mi biblioteca musical se coló una rola del grupo Marrano, que disfrute como nunca imaginandolos en vivo frente a unos 15 o 14 mil fanáticos.

Detrás de mi había un grupito de "pouserines" que nomas chupaban y gritaban como pendejos cuando empezaba una canción y cuando terminaba, pero nunca durante la misma. La chica que los acompañaba, a la que por cierto todos manoseaban y ella parecía muy cómoda con su papel de tortilla de hasta arriba, se aventó dos o tres comentarios de lujo: "Esa rola nunca la había escuchado ¿En que disco vendrá? Segurito es en el nuevo" decía la imbécil durante la vomitada de cover que trataron de hacer de "Walk on the wild side" de los Velvet Ungerground (por cierto la otra rola que me digné a escuchar).

Por supuesto el climax llegó cuando tocaron su única rola que medio merece que uno la escuche (pero nomás un ratito) "Last Nite"... zzzzzzzzzzzzz, soporífero, en lo que se supone que tendría que haber sido el momento de la locura generalizada. Medio el wey quiso hechar desmadre y hacerse el graciosito, pero nomás no le sale. Eddie Vedder tiene cuarenta y tantos y durante todo el concierto brinca, grita, patea, chupa y hace de todo, este payaso no tiene ni treinta y cinco y el imbécil lo más que hizo fue tirarse al piso... así como lo leen, lo más que hizo fue tirarse en el suelo.

Puede que les haga la reseña con cierta mala leche, porque a mi el 98.9% de los grupitos como ese me dan nausea, me cagan todos esos payasos que se agarran el look de Richard Ashcroft (vocalista de otra soporífera banda de ONE HIT WONDER) y usan convers y pantaloncitos que su mamá guadra como recuerdo de cuando párbulos, de esos que quien sabe como chingados se puden meter porque son mas entubados que los juegos de Super Mario Bros., siempre con el ya clásico saco viejo y playera con cuello redondo que casi les llega al ombligo de "tan vieja" que está.

Por favor, fans de los Strokes, no se tomen esto a mal. Tengan en cuenta que yo soy un morrorruco, me laten las ondas ancianas y estos grupitos relativamente nuevos me dan mucha flojera. Respeto su gusto por esas bandas, vaya a mi me gusta Interpol, incluso soporto que sean tan posers y que vayan a los conciertos nomás porque como fans tienen que ir, les respeto que ni siquiera coreen el 70% del set list argumentando "es que tocaron puras que no me sé" ó "es que esas son del nuevo disco". Todo eso se los respeto, lo que si no les respeto y nunca lo haré, es que me quemén mis chamarras con la ceniza de sus pinches cigarros de mierda.

Pero bueno, a todo esto ustedes se preguntarán: ¿Si no te gustan los Strokes, por qué chingados los fuiste a ver? Ah, pues porque a Flaca si le gustan y yo todo buena gente la acompaño a donde sea aunque me de una heroica aburrida. La acompaño porque siempre hay algo que vale la pena de acompañarla a ver a sus grupos favoritos, aunque a mi me parescan indigestibles... siempre valdrá la pena verla feliz.