"Hijo ¿Què quieres ser de grande?" - "LaVolpe papá, quiero ser LaVolpe"

¿Y quién no? LaVolpe tuvo un trabajo de ensueño, ese trabajo con el que todos soñamos alguna vez, ese trabajo en el que el patrón nunca te exigirá demasiado, ese trabajo en el que siempre serás justificado por tus superiores frente a los socios y clientes aunque tu trabajo sea pésimo, ese trabajo en el que seas el tercer empleado mejor pagado del ramo aún cuando la empresa que representas no quedó ni siquiera entre las 8 mejores en una competencia de 32 participantes (y si nos limitamos a los que realmente tenían oportunidad de competir el número se reduce drasticamente), ese trabajo en el que seas mejor remunerado incluso que el lider mundial indiscutible en tu área (implícito está que esa remuneración es injustificada), ese trabajo en el que al final de tu contrato y a pesar de tus pobres resultados aún aspires a seguir al frente de la empresa que llevaste al fracaso y tengas el descaro de externarlo, un trabajo en el que las relaciones personales se impongan al bien común, un trabajo que tenga espacio para tus familiares aún cuando estos demuestran una y otra vez (al igual que tu) que no están capacitados para el puesto, un trabajo en el que puedas burlarte de los sueños de la gente a la que te debes, un trabajo en el que puedas despedazar las ilusiones de millones sin mostrar al menos un poco de vergüenza, un trabajo donde las promesas puedan quedarse sin cumplir y a pesar de ello se te prepare el camino para que a tu regreso se te reciba como un heroe, un trabajo en el que puedas sentirte satisfecho y orgulloso de tus fracasos y de la decepción que consigo llevan, un trabajo ligero, un trabajo bien pagado, un trabajo en el que mientras algunos de los empleados a tu cargo se parten el alma y dan todo de sí seas tú quien se adjudique los triunfos cuando estos llegan, un trabajo en el que puedas menospreciar los triunfos que empleados de menor nivel han logrado sudando y ensuciandose las manos, sin el soporte ni los apoyos que tú tienes... En fin, un trabajo como el tuyo Ricardo LaVolpe.

La Selección de todos los mecsicanos

El amor que los Méxicanos sentimos por nuestra selección no es otra cosa que un amor de novia de pueblo, lleno de promesas fáciles de externar y no así de cumplir.

Me da rabia ver a ese equipo caer (para mi el empate fue como una derrota) contra Angola, me pone al borde de la ira escuchar las declaraciones MEDIOCRES por no decir otra cosa de nuestro "emblemático" capitán Rafael Márquez al termino del partido contra Portugal, aceptando que metió la mano pero es porque "está cansadito y también es humano, pero lo bueno fue que ya calificamos"... perdón mi querido Rafa, una cosa es estar cansado y cometer errores y otra MUY diferente correr como imbécil y hacer pendejadas durante 95 minutos. OJO, el imbécil todavía dice CALIFICAMOS ¿no querrá decir, "Irán nos califico"?

Que papel tan pobre ha hecho la selección durante esta primera fase, LaVolpe debería de empezar a escribir un bonito guión lleno de melodrama donde explique el por qué de este FRACASO. Se calificó sí, pero alguien tiene la certeza de que por lo menos le vamos a dar guerra a Argentina, yo creo que son muy pocos. Desde mi punto de vista es un fracaso la actuación tan mala que se dió contra Angola, para mi es un fracaso calificar como segundo lugar de grupo sin siquiera meter las manitas contra Portugal, para mi es un fracaso ver a Omar Bravo cerrar los ojos al momento de tirar un penal. Allá ustedes si se sienten satisfechos con la basura que esa selección que se fue a pasear y a hacer shopping a Alemania está jugando de la mano de su arrogante director técnico, allá ustedes si jugadores como El Kikin les llena el ojo, allá ustedes si como novia de pueblo, despues del partido contra Argentina se quedan vestidas y alborotadas.

Uno nunca deja de aprender

En la vida he tendio la fortuna de toparme con grandes maestros, todo lo que he tenido que aprender siempre me ha sido inculcado por gente que realmente sabe de su negocio. A veces mejores maestros que personas, siempre estaré agradecido con todos.

Gracias a sus enseñansas ni yo ni mi pequeño nos hemos quedado sin comer, nunca nos ha faltado nada y podemos vivir relajadamente y con comodidades. Realmente me siento una persona con mucha suerte en ese sentido, he conseguido trabajos buenos y trabajos malos, pero de todos adquirí conocimientos que de haber seguido estudiando jamás hubiera tenido ni siquiera la idea de que existían. Por ejemplo en la fábrica de charolas, aprendí que nunca debes pararte detrás de una persona que está operando un torno, aprendí que la malla ciclónica es muy peligrosa, aprendí a quitarle el filo a las tijeras intentando afilarlas... y tooodaaa esa sabiduría se la debo al mejor... a un güey bastante pendejo al que nadie le ganaba si de cometer errores estúpidos se trataba... Cantinflas (así le apodaban), va para tí este merecido homenaje.

Podría decir que el primer lugar donde aprendí cosas que me resultaron redituables fue el estudio de grabaciones de un amigo de mi cuñado. José Mijangos fue mi mentor, me enseñó todos los trucos existentes para lograr que una fresita caprichosa con voz de pito cantara como los mismisímos ángeles (que quien sabe si canten chingón, pero eso se presume ¿no?). Creo que el mayor aporte de Pepe en mi aprendizaje fue que me enseñó a razonar la lógica del cableado de cualquier tipo, eso me ha sido muy útil de igual modo para poner un foco en mi casa que para reparar todo lo que se descompone en la oficina. En el estudio fue donde tuve mis primeros coqueteos con una computadora, donde me convertí en un master de Fruity Loops y de Pro Tools, donde compuse mis primeras canciones y donde empecé a ganarme el respeto de la gente mayor, ya que por ese entonces contaba con la tierna edad de 14 años.

El estudio se tuvo que mudar y yo me quedé sin una chamba a la que adoraba, me contrataron en una disquera cristiana que se llamaba Promarsa y después de ridiculizar a un par de ingenieros durante una grabación me despidieron. De ese trabajo me quedó la experiencia de que es peligroso humillar a tu jefe enfrente de su jefe, peor aún hacerle ver al jefe de tu jefe que lo que le paga a tu jefe es un atraco para su bolsillo.

Luego estuve campechaneando entre vender discos pirata en Tepito y libros de puerta en puerta... de esas chambas me quedaron pocas enseñanzas, pero si fueron muy importantes. Aprendí como esconderme de operativos policiacos, agarré una condición física bien chingona por andar cargando cajas, conoci a una gran persona que me enseñó que siempre habrá una persona tres veces mas jodida que tu sin quejarse mientras tu la haces de a pedo porque en lugar de tortillas te dieronn pan... si no me equivoco su nombre era Antonio Dueñas y sufría esclerosis múltiple, una enfermedad bastante culera que nunca lo tiró, el güey siempre andaba a toda madre, nunca la hacía de a pedo por nada, es una persona a la que admiro muchísimo, el vendedor de libros o de cualquier otra cosa mas cabrón que haya conocido, tan cabrón era que me vendió de inmediato la idea de que él era el más chingón.

Me faltan muchísimos maestros por mencionar, pero este post se está haciendo largo y como ustedes bien saben eso va contra mis principios. Luego les platico mas de mis maestros...

Próximo capítulo:

Luis Antonio López
Martha Escobar
Ricardo Calderón
Laura Plá
Román González
Google
Mis papás

El fin del mundo

A huevo!! hoy se acaba el mundo 06/06/06... pttff!

Siempre me ha llamado la atención la onda apocalíptica, y es que me encanta pensar en todas las barbaridades que van a sufrir cuando le llegue el fin a este infierno terrenal. Es bien bonito imaginarse que les va a caer una epidemia de algo asi como sida mutado con la fiebre del pollo, que al principio van a decir que esa enfermedad se las pela y cuando se dan cuenta 1/3 de la población ya esté infectada. Después de todo los seres humanos no han hecho nada para merecer algo diferente a su exterminio. Nunca se han preocupado por cuidar el pedazo de roca que El Ser Superior (llamenle como quieran, yo lo conozco como Dios) les PRESTÓ para que no tuvieran que andar vagando por el Universo pidiendo una lismonita.

Siendo los seres humanos tan frágiles no es dificil pensar en muchos métodos para acabar con la especie; fuego, agua, frio, calor y un sin fin de etcéteras. El razonamiento del hombre es sumamente limitado, o por lo menos a demostrado serlo cada vez que a algún genio se le ocurre un invento, precisamente, genial. Los efectos secundarios se omiten a favor de la solución de problemas actuales, esa mentalidad que suena a "al fin que en 150 años ya voy a estar muerto" es lo que le ha venido dando en la madre al planeta.

Sin embargo, esos mismos genios prefieren escudarse en profesías para evadir su culpa. Esto parece una carrera que se ha alargado por siglos, ¿quièn ganará en acabar con el mundo? ¿Dios? ¿El Hombre? Al día de hoy creo que los humanos llevan ventaja, mientras Dios hace un esfuerzo enorme por aguantarse las ganas de terminar con ustedes lanzandoles bolas de fuego o congelandoles hasta donde no les da el sol, ustedes, mortales papanatas, siguen dandole en la madre duro y bonito a todo lo que hay a su alrededor.

Y bueno, como es el fin del mundo hoy me voy a poner sentimental y les voy a recomendar que visiten este bonito sitio que tiene que ver con la gestion cultural. Si quieren saber que es eso (y vaya que es interesante) hagan click aquí

Ciao