Carta Abierta

Señor Ugalde:

¿Por qué usted que parece una persona decente, que tiene una pinta que denota honestidad, tuvo tan poco valor moral para en alianza con los Porfirios Díaz contemporaneos del PAN fraguar este asqueroso fraude en contra de Andrés Manuel López Obrador?

En este momento estoy escuchándolo dar cifras por la rádio y me cuesta trabajo pensar que detrás de esa voz que suena tan tranquila se esté ocultando el pesar que seguramente le debe causar la traición que ha llevado a cabo en perjuicio de millones de mexicanos, le escucho agradecernos el hecho de haber salido a votar... perdoneme señor Ugalde, si no le devuelvo la cortesía agradeciendole el haber decidido por mí quien sería mi Presidente, y no sólo por mi, sino por millones y millones de familias que se han ganado el derecho elegir quien los gobierne.

¿Cómo explicará esto a sus hijos, a sus conocidos? ¿Les invitará una botellita de cognac? ¿Qué pensarán ahora de usted aquellos que en algún momento lo consideraron un hombre ejemplar, una persona digna de confianza? Francamente no entiendo como es que a ustedes, corruptos, no les causa vergüenza para ver a sus hijos a los ojos, a sus padres (que se supone, les dieron una educación con base en valores y pricipios escenciales) y al público en general. ¿Cúal es el precio de su honor? Al parecer esa palabra ni siquiera la conoce.

Es vergonzoso, ¿Qué sentirá cuando la Prensa Internacional lo nombre como uno de los truanes que le robaron la elección a un candidato que no cuenta con (ni necesita de) más apoyo que del de la gente harta, fastidiada de porquerías como la que ustedes han orquestado? Creo que nada que no resuelvan unos cuantos millones de pesos ¿Verdad?.

En fin, espero que se sienta satisfecho. Me gustaría pensar que esto lo hace con una especie de buena fe, que lo alcahuetea porque piensa que verdaderamente Calderón es lo mejor para el País, sin embargo dudo mucho que esta sea su convicción, lo que creo que se acerca más a sus verdaderos intereses son papeles que paradojicamente suelen traer impresos mujeres u hombres ejemplares.