Uno nunca deja de aprender

En la vida he tendio la fortuna de toparme con grandes maestros, todo lo que he tenido que aprender siempre me ha sido inculcado por gente que realmente sabe de su negocio. A veces mejores maestros que personas, siempre estaré agradecido con todos.

Gracias a sus enseñansas ni yo ni mi pequeño nos hemos quedado sin comer, nunca nos ha faltado nada y podemos vivir relajadamente y con comodidades. Realmente me siento una persona con mucha suerte en ese sentido, he conseguido trabajos buenos y trabajos malos, pero de todos adquirí conocimientos que de haber seguido estudiando jamás hubiera tenido ni siquiera la idea de que existían. Por ejemplo en la fábrica de charolas, aprendí que nunca debes pararte detrás de una persona que está operando un torno, aprendí que la malla ciclónica es muy peligrosa, aprendí a quitarle el filo a las tijeras intentando afilarlas... y tooodaaa esa sabiduría se la debo al mejor... a un güey bastante pendejo al que nadie le ganaba si de cometer errores estúpidos se trataba... Cantinflas (así le apodaban), va para tí este merecido homenaje.

Podría decir que el primer lugar donde aprendí cosas que me resultaron redituables fue el estudio de grabaciones de un amigo de mi cuñado. José Mijangos fue mi mentor, me enseñó todos los trucos existentes para lograr que una fresita caprichosa con voz de pito cantara como los mismisímos ángeles (que quien sabe si canten chingón, pero eso se presume ¿no?). Creo que el mayor aporte de Pepe en mi aprendizaje fue que me enseñó a razonar la lógica del cableado de cualquier tipo, eso me ha sido muy útil de igual modo para poner un foco en mi casa que para reparar todo lo que se descompone en la oficina. En el estudio fue donde tuve mis primeros coqueteos con una computadora, donde me convertí en un master de Fruity Loops y de Pro Tools, donde compuse mis primeras canciones y donde empecé a ganarme el respeto de la gente mayor, ya que por ese entonces contaba con la tierna edad de 14 años.

El estudio se tuvo que mudar y yo me quedé sin una chamba a la que adoraba, me contrataron en una disquera cristiana que se llamaba Promarsa y después de ridiculizar a un par de ingenieros durante una grabación me despidieron. De ese trabajo me quedó la experiencia de que es peligroso humillar a tu jefe enfrente de su jefe, peor aún hacerle ver al jefe de tu jefe que lo que le paga a tu jefe es un atraco para su bolsillo.

Luego estuve campechaneando entre vender discos pirata en Tepito y libros de puerta en puerta... de esas chambas me quedaron pocas enseñanzas, pero si fueron muy importantes. Aprendí como esconderme de operativos policiacos, agarré una condición física bien chingona por andar cargando cajas, conoci a una gran persona que me enseñó que siempre habrá una persona tres veces mas jodida que tu sin quejarse mientras tu la haces de a pedo porque en lugar de tortillas te dieronn pan... si no me equivoco su nombre era Antonio Dueñas y sufría esclerosis múltiple, una enfermedad bastante culera que nunca lo tiró, el güey siempre andaba a toda madre, nunca la hacía de a pedo por nada, es una persona a la que admiro muchísimo, el vendedor de libros o de cualquier otra cosa mas cabrón que haya conocido, tan cabrón era que me vendió de inmediato la idea de que él era el más chingón.

Me faltan muchísimos maestros por mencionar, pero este post se está haciendo largo y como ustedes bien saben eso va contra mis principios. Luego les platico mas de mis maestros...

Próximo capítulo:

Luis Antonio López
Martha Escobar
Ricardo Calderón
Laura Plá
Román González
Google
Mis papás

5 comentarios:

Paola dijo...

Seguramente Martita te enseño las artes del sexo... hay esa canija! (jeje)
Besitossss!!!

Guffo Caballero dijo...

Hatsa de los más pendejos aprende uno... a no ser como ellos, jeje. Saludos carnal.

Padrenatas dijo...

Cierto, por eso es bueno conocer el mundo, para estar conciente de que uno no es el más pendejo del mundo. Saludos carnal.

Eljudio dijo...

oiga donde anda metido!! ya ni saluda hee!! jeje saludos

el mangos dijo...

pues de todo te doy credito menos en lo del cableado carnal.